Te enseñamos a comprobarlo a simple vista

El pescado es uno de los alimentos más saludables que existen. Ofrece un amplio abanico de beneficios para la salud de mayores y pequeños. Aporta vitaminas, minerales y ácidos grasos Omega 3. Nutrientes esenciales para el buen funcionamiento del organismo. A continuación te damos las claves para saber si el pescado es fresco simplemente con echarle un vistazo en el mercado.

Ojos

La forma más fácil de determinar si el pescado es fresco es fijarse en los ojos. Deben ser esféricos hacia afuera, y la pupila tiene que presentar un buen aspecto, de color negro y brillante. Si en cambio el pescado no es fresco los ojos están hundidos y la pupila no tiene ningún brillo.

Piel

En cuanto a la piel, en todos los pescados tiene un aspecto brillante y una textura resbaladiza. Además, las escamas son abundantes y un poco complicadas de retirar. En cuanto a los pescados azules, algunas especies tienen diferentes tonalidades entre la superficie dorsal y ventral.

Carne

Respecto a la carne del pescado fresco, es consistente y firme. La superficie es completamente lisa, y suave al tacto.

Peritoneo

El peritoneo es la membrana que recubre la cavidad abdominal. Cuando el pescado está en buen estado y se encuentra en perfecto estado de conservación, es liso y brillante.

Branquias

En función de la especie, las branquias deben tener un color rojo vivo o rosado. En cualquier caso, son resbaladizas al tacto y muy suaves. Para saber si el pescado es fresco, las branquias deben verse completas, sin presentar mal olor y sin mucosidad. A medida que pasa el tiempo pierden su brillo y toman un color marrón nada agradable.

Si quieres elegir un pescado fresco debes tener en cuenta algunos detalles importantes.

Lo primero, comprueba que la piel sea de color vivo, las escamas tornasoladas y brillantes, y sin decoloración alguna. No compres piezas cuya piel se desprenda de la carne.

Fíjate bien en que los ojos sobresalgan y su pupila sea negra brillante. Nunca compres peces con los ojos hundidos, pupila gris y córnea lechosa.

Otra característica importante es el color de las agallas, que deben ser rojas o rosa intenso, brillantes, y sin mucosidad. Descarta aquéllos tengan agallas de color gris o amarillento.

Tampoco admitas género con olor rancio o a amoníaco. El olor natural del pescado debe ser siempre a mar y algas.

Por último, ten en cuenta que la carne tiene que ser firme, translúcida, con superficie elástica y lisa. No te lleves a casa un pescado de carne flácida, opaca o rugosa.

Elige con criterio y tu salud te lo agradecerá.

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